ELK GameVerse funciona en un navegador. No hay nada que instalar, ninguna cuenta de tienda que crear antes, ninguna descarga que esperar: abre la página de un juego, pulsa jugar y ya estás dentro. Las aplicaciones móviles están en preparación; la página de descargas lo dirá en cuanto haya una, en lugar de prometer una fecha.
Jugar primero, entrar después
No necesitas una cuenta para empezar. La primera vez que juegas, la plataforma te da una identidad de invitado: un ELK ID real con una cartera real detrás, no un marcador temporal. El progreso de esa primera sesión se guarda de verdad.
Lo que una identidad de invitado no sabe hacer es seguirte. Está atada al dispositivo donde empezaste, así que un teléfono nuevo, un navegador limpiado u otro ordenador no la encontrarán. Esa es toda la diferencia, y es la razón para crear una cuenta antes de que esa identidad lleve algo que te dolería perder.
Cuando te registras, no se tira nada ni se transfiere nada: el ELK ID que ya tienes simplemente deja de ser un invitado. La misma cartera, los mismos logros, el mismo historial. La cuenta se añade a la identidad en vez de sustituirla.
Qué conserva una cuenta
Todo lo que importa vive en nuestros servidores y no en tu dispositivo: tus saldos, tus logros, tu racha, tu puesto en cada clasificación y el registro de cada sesión terminada. Cambia de teléfono, entra, y todo está donde lo dejaste.
Cuatro juegos, una identidad
Hoy hay cuatro juegos y, como juegos, no tienen casi nada en común: un constructor de imperios de tres en raya por África, una campaña zulú por turnos, un taller de fresco en la Roma del Renacimiento y un puzle de suministros en los Andes incas. Lo que comparten es todo lo demás. Un inicio de sesión, una cartera, un conjunto de logros. El tiempo pasado en uno nunca se pierde al abrir otro.
Qué ocurre al terminar
Terminar una sesión no es el final. Los movimientos que hiciste viajan a nuestros servidores, que repiten la partida a partir de ellos y comprueban que el resultado que declaras es el que esos movimientos producen. Solo entonces se registra una puntuación, se paga una recompensa o se toca una clasificación.
Tarda un instante, y por eso una recompensa aquí vale algo: nada de tu saldo ni de tu puesto lo decide el aparato que tienes en la mano. La guía de juego limpio explica qué significa eso cuando algo sale mal.
Adónde ir después
- Monedas, gemas y experiencia — qué son los tres saldos y de dónde sale cada uno.
- Recompensas, rachas y logros — cómo ganar más sin gastar nada.
- Que tu cuenta siga siendo tuya — contraseñas, sesiones y cerrar otros dispositivos.